martes, 14 de junio de 2016

Donde se fragua la conspiración de los mercados

Es muy común escuchar que la culpa de esto o de aquello es de los malignos "mercados", y curiosamente siempre se les nombra a "los mercados" en plural. Tal vez esto es así, ya que si hay que darle la culpa al mercado, es mejor que sean muchos, pues así además de ser malignos, los mercados son unos abusones que aprovechan su superioridad numérica.


© llee wu

Solo existe un mercado!

Aunque podríamos argumentar que el mercado de la mantequilla es distinto del mercado de la margarina, la realidad es que existen algunos productores comunes y algunos compradores comunes, pues en parte son productos sustitutivos. De hecho podemos pensar que en cierta medida esto ocurre entre la mayoría de productos o servicios. Todos compradores y vendedores estamos interrelacionados de alguna manera aunque esto pueda no ser obvio a primera vista. La realidad es que solo existe un mercado, que está compuesto por todos los compradores y todos los vendedores, juntos intercambiando ofertas y contra ofertas. Cada vez que se cierra un trato, se crea o modifica ligeramente el precio del producto o servicio en cuestión. Usted y yo somos parte del mercado, a veces comprando y otras veces vendiendo.

El precio "justo" de las cosas... lo determina el mercado

El mercado es un sistema complejo, donde todos influimos de una forma u otra, donde nada está aislado, donde existen lazos de retroalimentación que ajustan automáticamente las distorsiones que produzcan los monopolios o los gobiernos. Una de las características de los sistemas complejos, es que producen lo que se llaman fenómenos emergentes, que son propiedades de un nivel superior. En nuestros caso el precio de mercado es esa propiedad emergente de nivel superior.

El precio "justo" es... el que sirve mejor al conjunto

Mas de uno puede pensar que los precios libres de mercado son "injustos" pero esto se debe a que se tiene una idea equivocada de la justicia, pues se asocia barato con justo y caro con injusto, lo cual no tiene por que ser así siempre. Definitivamente es deseable que todo sea barato, e indeseable que sea caro. Pero el problema de los precios es uno de oferta y demanda, o dicho de otra forma de disponibilidad del producto deseado. En el caso de que existan productos mas que suficientes para todos los que deseen tenerlos lo normal es que el precio tienda a la baja, lo cual suena justo, y cuando no hay suficientes productos para todos los que los deseen entonces tenemos un problema, pues alguien no podrá tener eso que desea. Una forma de racionamiento podría ser el racionamiento organizado por el estado que es una fuente continua de corrupción, o el sistema de colas donde el primero que llega es el primero que obtiene el producto. Pero sea como sea siempre hay alguien que se queda sin el producto. Por último esta el sistema de libre mercado que subirá paulatinamente los precios, y de esta manera los que realmente no lo necesiten o tengan acceso a un sustituto mas económico cesarán en su empeño de adquirir dicho producto. Con lo cual al final terminan con el producto aquello que están mas dispuestos a soportar el coste que normalmente son los que lo necesitan mas (aunque no siempre tiene que ser así). Sin embargo el sistema de libre mercado con todas sus imperfecciones, es muy superior a los racionamientos estatales o el sistema de cupos o colas, pues de esta forma la parte de la sociedad que obtiene dicho producto es en lineas generales la que lo necesita en mayor medida. Y esto nos lleva a preguntarnos... ¿Consumir sin ahorro ni inversión es infantil ?

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